La medida busca reducir la exposición de niños y jóvenes a las plataformas de apuestas y prevenir problemas como la ludopatía, el endeudamiento y la desintegración familiar.

La ciudad de Río de Janeiro prohibió la publicidad exterior de plataformas de apuestas digitales en espacios públicos, mobiliario urbano y eventos organizados o patrocinados por el municipio.

La disposición entró en vigor el 13 de julio de 2026 mediante un decreto publicado por la administración municipal. La medida comprende todos los lugares cuya explotación publicitaria dependa de una autorización, licencia, permiso o concesión otorgada por la Alcaldía.

Con la nueva normativa queda prohibida la difusión de nombres comerciales, marcas, logotipos, páginas web, aplicaciones, campañas promocionales, bonos, eslóganes, mascotas y cualquier otro elemento que permita identificar directa o indirectamente a una plataforma de apuestas.

La restricción se aplica, entre otros espacios, a calles, avenidas, paradas de autobús, vallas publicitarias, pantallas, mobiliario urbano y bienes públicos o privados cuya publicidad exterior sea regulada por el municipio. También alcanza a los eventos patrocinados, contratados o realizados por la Alcaldía de Río de Janeiro.

“Las bets son una plaga”

El alcalde Eduardo Cavaliere calificó a las casas de apuestas digitales como una “plaga” y señaló que la decisión busca convertir a Río de Janeiro en un referente nacional en la lucha contra los efectos negativos de esta actividad.

Según la autoridad, el espacio público debe estar al servicio de la ciudadanía y no utilizarse para promover prácticas que puedan causar compulsión, endeudamiento y graves consecuencias para las familias.

La Alcaldía explicó que el decreto tiene como principales objetivos proteger el paisaje urbano, mejorar el ordenamiento de la ciudad y reducir la exposición de la población —especialmente de niños y adolescentes— a la publicidad de apuestas deportivas y juegos de azar por internet.

Cavaliere también comparó la iniciativa con las restricciones impuestas hace años a la publicidad del tabaco. A su criterio, limitar la presencia de este tipo de anuncios puede contribuir a disminuir la normalización de las apuestas y sus posibles consecuencias sociales.

Retiro inmediato de anuncios

La fiscalización estará a cargo de la Coordinación de Licenciamiento y Fiscalización del municipio. Este organismo podrá ordenar el retiro inmediato de los anuncios que incumplan la normativa y aplicar las sanciones previstas en la legislación local.

De hecho, durante la jornada en la que se anunció la medida, funcionarios municipales comenzaron a retirar anuncios relacionados con casas de apuestas instalados en diferentes espacios públicos de la ciudad.

La disposición no alcanza directamente a la publicidad difundida por televisión, radio o plataformas digitales, ámbitos que permanecen sujetos a la regulación federal brasileña. Su aplicación se concentra principalmente en la propaganda exterior y en los espacios bajo administración o autorización municipal.

Una decisión que genera debate

La prohibición también ha provocado cuestionamientos de representantes de la industria. La Asociación Nacional de Juegos y Loterías de Brasil sostuvo que las apuestas de cuota fija ya se encuentran reguladas por el Gobierno federal y anunció que analizará posibles acciones legales contra la medida.

La organización argumenta que una prohibición general podría perjudicar a las empresas autorizadas, mientras que muchas plataformas ilegales continúan operando en internet. La Alcaldía, por su parte, defiende su competencia para regular la publicidad exterior, el uso del suelo y el mobiliario urbano de la ciudad.

Pese a la controversia, el Gobierno de Río espera que la decisión motive a otras ciudades brasileñas a adoptar acciones similares frente al crecimiento de las apuestas digitales y su fuerte presencia en el fútbol, los medios de comunicación y los espacios públicos.

Fuente: Clarín, con información de la Agencia EFE. Información complementaria: Alcaldía de Río de Janeiro y Folha de S. Paulo.